Entrevista en Radio Las Palmas en el programa Buenos días Gran Canaria
Para empezar, podrías explicarnos en términos generales ¿Qué es la depresión postvacacional y cómo se manifiesta?
La depresión post vacacional se conoce al síndrome que aparece en algunas personas cuando se incorporan al puesto de trabajo después de unas vacaciones. Consiste en la presentación de síntomas como tristeza, ganas de llorar, apatía, abulia o falta de deseo. También pueden aparecer síntomas físicos como insomnio, falta de apetito. Todos estos síntomas son característicos de la depresión, y de ahí que reciba este nombre.
¿Por qué crees que algunas personas son más propensas a sufrir este síndrome que otras?
Efectivamente, no todas las personas sufren este síndrome y va a depender de la capacidad de sustitución. Me explico. Hay personas que al incorporarse a su puesto de trabajo sufren una especie de decepción, bien porque las vacaciones no fueron los esperado, bien porque llegan al puesto de trabajo y los problemas que estaban antes de las vacaciones siguen ahí, bien porque disfrutó mucho y quiere seguir haciéndolo. Tiende a quedarse apegado a lo que fue, o a la posibilidad de lo que pudo ser, y la energía necesaria para el inicio de la actividad laboral la tiene puesta ahí, en el pasado, y no puede sustituir.
¿Existen diferencias notables entre cómo afecta este fenómeno a adultos y a niños?
En niños pequeños no podemos hablar de síndrome postvacacional, y si aparece sintomatología tiene que ver con la depresión postvacacional de los padres. En niños mayores o adolescentes, podemos pensarlo conforme a lo que explicábamos antes.
Algunos estudios sugieren que un trabajo poco estimulante puede aumentar el riesgo de sufrir depresión postvacacional.
No tiene que ver tanto con el trabajo que realizan como con la posición psíquica del sujeto. Personas con trabajos estimulantes, también sufren depresión. En las personas en las que aparece hay una tendencia a esa posición psíquica, depresiva o melancólica, independiente del puesto de trabajo.
¿Qué consejos darías para hacer la vuelta al trabajo más llevadera, especialmente en los primeros días?
Yo creo que no hay que obsesionarse con la vuelta al trabajo. Uno puede disfrutar en su trabajo tanto o más como o hace en las vacaciones. De hecho, las vacaciones son ese periodo de tiempo que nos permiten descansar, llenarnos de energía, para volver a las tareas laborales, así que forman parte del trabajo.
Pero si pasadas unas semanas la persona sigue teniendo los mismos síntomas le aconsejo consultar a un psicoanalista.
En cuanto a la alimentación y el sueño, ¿Cómo pueden influir estos factores en la recuperación del bienestar tras las vacaciones?
La función del sueño y la alimenticia son dos funciones que suelen alterarse en la depresión y en la depresión postvacacional. Muchas veces las personas con este síndrome se quejan de que no descansan bien cuando se incorporan al puesto de trabajo.
Finalmente, ¿Qué mensaje positivo puedes dar a aquellas personas que ven la vuelta a la rutina como algo negativo?
Pues que realmente todo es con el cristal que se mire. No hay día igual a otro, ni dos momentos iguales. Si sientes que en tu vida la cosas se repiten de forma calcada y ves que no tienes capacidad de influir sobre ellas, quizás sea el momento de analizar el lugar desde el que miras las cosas y las vives, quizás sea el momento de comenzar tu psicoanálisis.